Domingo, 11 de noviembre de 2007
Extracto de una partida de
MASTER en Blanco
DREYEL en Azul
MITHRIL en Rosa


Solo para mayores de 18 a?os

Master
Os vais a hacer las compras prometidas, que os las ten?is mas que ganadas la verdad, que una no puede ser aventurera y pasar por todo lo que hab?is pasado para luego no tener ni un duro y andar siempre con unos harapos como ?nica ropa.
La verdad es que result?is mas comedidas de lo esperado y solo os dedic?is a reponer equipo y Dreyel a hacerse con un arco que la ayudara en su misi?n contra los vampiros, mientras hac?is todo esto la enciclopedia ilustrada rushalkil va comentando m?todos y t?cticas anti vampiricas y eso os ayuda tambi?n a decidiros a comprar algunas pociones y pergaminos y una caja que esper?is aprovechar gratamente para mejorar vuestras opciones de combatir a las bestias subterr?neas.
Lo ultimo que adquiris y la verdad de una forma un tanto temeraria, es la ropa, ropa ?casi decente? para atractivas aventureras que buscan estar monas y combativas, aun es pronto tras lo del golem y el tacto del cuero y la seda de vuestras ropas hace que las pupilas se os dilaten, aumente la transpiraci?n y empec?is a jadear quedamente, aun as? de momento resist?s y lo hac?is con una agradable sensaci?n en el cuerpo de r?o a punto de desbordarse, despu?s de eso llega la cuerda de seda que compr?is antes de ir a la posada y que desliz?is por vuestras manos de forma lenta y sensual antes de colgaros al cinto.
Dreyel a duras penas aguantas tus instintos lujuriosos y emprendes la marcha a la posada atravesando los callejones de la parte de atr?s de la calle de las posadas y los ba?os, a solo diez minutos de la posada sientes que podr?s aguantar y que cuando llegu?is le vas a dar a Cynan un premio que lo va a dejar postrado en cama un par de dias.
Mithril por desgracia ( o por suerte) tu voluntad no es tan f?rrea y mientras la de Dreyel logra mantenerse en precario equilibrio la tuya cae en un profundo pozo del que no estas segura de que quiera salir, mientras camin?is de forma casi inconsciente tus manos empiezas a recorrer y acariciar tu cuerpo y la cuerda de seda, as? como a recorrer toda la superficie de tu nueva ropa mientras que no puedes dejar de mirar a Dreyel cuyo apetecible, neumatico y turgente cuerpo se halla a solo un par de pasos por delante de ti y es aqu? en estos callejones donde a ciencia cierta sabes que vas a volver a caer en la conocida y tal vez en el fondo deseada, locura del golem de seda.

Lejos de all? en la mochila de Dreyel una extra?a gema con forma de ovillo de lana brilla tenuemente

Dreyel
Todo iba bien hasta el momento de comprar la ropa. Los sudores y calores propios de la excitaci?n empiezan a aparecer otra vez haciendo que se nos escape alg?n que otro jadeo. Vale, la sensaci?n es muy agradable, pero estamos en mitad de la calle de una ciudad que aunque a?n no ha recuperado su antigua actividad, no est? precisamente vac?a. Va a ser mejor que nos demos prisa en acabar de comprar todo lo que necesitamos y nos atrincheremos en la posada hasta que pase la tormenta. Pero la operaci?n delicada llega cuando compramos la cuerda de seda. Me siento a punto de perder el control otra vez, de arrancarme la ropa aqu? mismo y contribuir a que el r?o se desborde de una vez. Pero no, tengo que resistir la tentaci?n. S? que puedo. Para asegurarme de ello camino m?s deprisa hacia la posada no vaya a ser que acabe sucumbiendo a esta lujuria desenfrenada que se va apoderando de m? por momentos.


Mithril
Curiosamente, lo m?s dif?cil de comprar de todo lo que Dreyel ha puesto en nuestra lista es la ropa. En cuanto me la pruebo un escalofr?o recorre mi columna vertebral y mi cuerpo se llena de c?lidas sensaciones. Como quien no quiere la cosa mi mirada se desv?a hacia Dreyel. Decididamente la ropa nueva le sienta bien. Dejo que mi mirada se deslice apreciativamente por su cuerpo y le sonr?o.

- Est?s preciosa. Realmente guap?sima.

Tanto que me siento tentada de sugerirle una escapadita, pero no es el momento. No es el momento. Lo primero es lo primero y antes de nada hay que acabar con las compras. Que luego aparece otro caracol, o peor una cucaracha, y la l?amos. As? que me limito a sonre?r y tratar de contenerme mientras seguimos adelante a pesar de que con cada movimiento y con cada roce de la ropa siento c?mo la excitaci?n crece un poco m?s.

Nuestra ?ltima parada es en la tienda de cuerda y, por alg?n motivo que no alcanzo a entender Dreyel escoge un rollo de cuerda de seda. De seda. ?Y pretende que me contenga? Si s?lo con mirarla siento que todos las barreras que intentaba establecer caen de golpe. A esto yo le llamo provocaci?n pura y dura y no creo que pueda aguantar hasta que lleguemos a la posada. Sin embargo, a la salida de la tienda hay un callej?n de aspecto bastante discreto.

- Ahhh, Dreyel, ?te has fijado en eso?,- me adentro unos pasos en el callej?n y espero a que me siga.- Me ha parecido ver algo sospechoso por ah?.

Se?alo hacia el fondo y espero a que se adelante. Vamos, no creo que la famosa curiosidad que mat? al rushalka vaya a fallarme ahora. Espero a que me d? la espalda para acercarme a ella y suavemente rodeo su cintura con mis brazos mientras susurro suavemnte en su oido.

- La posada queda demasiado lejos, Dreyel. Y est?s tan increiblemente guapa que no puedo resistirme. ?C?mo demonios se las arregla Cynan para dejarte salir de la cama? Qued?monos aqu? un rato, ?de acuerdo? Y luego... cuando volvamos a la posada...- empiezo a intercalar suaves mordiscos en su cuello y a deslizar las manos por sus caderas,- se me ocurren unas cuantas cosas que podr?amos probar con una cuerda de seda.


Master
Dreyel incapaz de contener tu curiosidad entras en el callej?n inconsciente de lo que se te avecina, aunque tal vez de alguna forma si lo sabias y tu propia parte instintiva te ha jugado esta ?mala? pasada, una vez dentro del callej?n eres r?pidamente asaltada por Mithril y sus expertas manos que acarician tu cuerpo mientras mordisquea tu cuello y orejas justo donde a ti mas te gusta, mientras empiezas a frotarte contra ella ronroneando, sabes que has perdido la batalla y el control por completo, el ultimo pensamiento racional es que ten?is que esconderos, por suerte para vosotras las puertas traseras de los ba?os estan a solo dos pasos, mas no podr?as lanzar entrelazadas como est?is con vuestras ?giles manos acariciando los rincones mas placenteros de vuestros magn?ficos cuerpos mientras vuestras lenguas se enfrentan en tit?nicas batallas dentro de vuestras bocas que en estos momentos son demasiado sensibles a todo a cada roce y a cada beso y a cada mordisco que os propin?is ya sin control alguno?.

Imagen

Dreyel
- Qu?? Algo sospechoso? D?nde??- saco la espada de su funda y sigo a Mithril hacia el callej?n agradecida de tener algo serio en lo que concentrarme porque siento que de un momento a otro voy a perder el control, aunque esto casi es peor porque la excitaci?n crece y se intensifica con la posibilidad de un peligro cercano. A duras penas miro hacia donde me se?ala Mith, me muerdo el labio inferior y le susurro: - Yo no veo nada- me adelanto sigilosamente hacia all? por si se me ha pasado algo por alto y entonces me atacan a traici?n por la espalda y la temperatura empieza a aumentar de forma bastante descontrolada.
Dejo caer la espada al suelo pegando mi cuerpo al de Mithril lo m?ximo posible sin girarme, moviendo la cabeza con los ojos suavemente cerrados y un sensual vaiv?n al comp?s de sus susurros mientras mis manos bajan y recorren juguetonas los brazos que rodean mi cintura y juegan en mis caderas, acarici?ndolos primero e inst?ndolos despu?s a deslizarse lentamente recorriendo ascendentemente mi anatom?a buscando mis prominencias frontales.
- T? crees que es por la ropa?- le digo con voz entrecortada-. O a lo mejor deber?a quit?rmela? Oh, dioses. C?mo me gusta eso que me est?s haciendo en el cuello- jadeo sin poder contenerme y deslizo traviesamente mis manos hacia los gl?teos de Mithril empezando a masajearlos-. Dicen que el beso vamp?rico produce un placer tan intenso que nada puede compar?rsele pero sabes? Creo que los eruditos no han sabido de la existencia de los golem de seda- y ronroneando sonoramente a?ado:- Y si de m? depende, seguir?n sin saberlo.
Me giro y dejo bien al descubierto su canalillo, la arrincono contra la pared y me pongo a juguetear en ?l con mi lengua y despu?s le susurro:
- Aldesa no sabe lo que ha hecho dej?ndote a solas conmigo.



Mithril
- No creo que Aldesa tuviese nada encontra,- susurro soplando suavemente sobre la piel h?meda de su cuello.- Si no recuerdo mal hace unos d?as disfrut? bastante vi?ndonos juntas.

Dejo que mis manos bajen lentamente por su cuerpo, jugando con el roce que produce la seda sobre su piel, hasta que llego al primer bot?n de sus pantalones.

- Adem?s, si luego le invitamos a participar nos perdona cualquier cosa.


Master
Mithril y Dreyel una vez mas os dej?is llevar por el torrente de sensaciones que os provoca la lujuria desatada del golem de seda? es como si de alguna forma la bestia en su coletazo final hubiera destruido todas las barreras internas que durante a?os hab?an regido vuestra moral y ahora, incapaces de contener vuestros impulsos, os lanz?is al turbulento camino de la lujuria?
Entre caricias y pellizcos, apretones y mordiscos, termin?is apoyadas contra una de las paredes mientras Dreyel desliza su lengua por el cuerpo de Mithril desnud?ndola en el proceso con habilidad y delicadeza propias de una maestra, Mithril te dejas arrastrar mordisqueando y lamiendo todo lo que esta a tu alcance y cuando finalmente empez?is el juego de verdad, vuestras prendas nuevas y el resto de vuestro equipo yacen en el suelo mientras que vosotras con los ?ltimos retazos de cordura termin?is llegando a trabes de la puerta trasera hasta uno de los ba?os que por suerte, a estas horas de la tarde est?n cerrados.
Dentro de los calidos y c?modos ba?os segu?s d?ndoos placer la una a la otra con vuestras caricias y vuestras bocas mientras segu?s explorando vuestros cuerpos y una vez mas, perd?is noci?n de tiempo y espacio entregadas al placer.

Cuando ya ha caido la noche es cuando empezais de nuevo a recuperaros del ataque que parece que cada vez es mas largo y mas placentero, no deseais moveros en absoluto, deseais permanecer asi, abrazada la una a la otra, toda la noche y tal vez, tras el conveniente descanso, volver a entregaros a esta pasion desenfrenada, solo la promesa de algo mejor cuando llegueis a la posada hace que tras unos interminables minutos de humedos besos y caricias, podais decidiros por vestiros y correr a la cercana posada, buscando a Cynan y Aldesa y sintiendo que cada segundo sin estar entregadas al placer es un tormento infinito.


Dreyel
Yo lo intent?, juro que puse todo de mi parte para no volver a caer pero no era nada f?cil ignorar las sensaciones que me incitaban a dejarme llevar y la situaci?n volvi? a descontrolarse cuando Mithril empez? a provocarme (qu? malvada!). Bueno puede que no est? todo perdido todav?a, por lo menos la lujuria no nos ha llevado todav?a hasta el punto de desatarnos sin importar que cualquiera pueda vernos, el que Mithril pasara al ataque llev?ndome primero hasta un callej?n es buena se?al a no ser que quisiera unir a nuestros juegos a un posible indigente. Pero en el callej?n s?lo son los preliminares, encontramos un lugar mucho m?s excitante en el que emplearnos a fondo y tambi?n m?s ?ntimo, por lo menos a estas horas.
El tiempo pasa volando cuando est?s entregada a los m?s excitantes placeres carnales y claro eso tiene repercusiones. Vampiros? Maldiciones? Caracoles pir?manos? Y a qui?n le importa ahora todo eso? Lo verdaderamente importante es descansar para volver a la carga y esta vez creo que nos dar? tiempo a llegar a la posada y a convencer a los chicos de que se unan, esto ?ltimo no creo que nos lleve m?s de un par de segundos.
Doy un mordisquito travieso a Mithril en una nalga y salgo corriendo a buscar mi ropa y el resto de cosas que hab?amos comprado. Cuanto antes nos vistamos antes nos volveremos a desvestir.
De camino, lamo sugerentemente el dorso de una de mis manos y la paso despu?s por mi cara y cabello con movimientos sensuales y felinos intentando arreglarme un poco. Aunque la fiesta acaba de forma bastante brusca en cuanto ponemos un pie en la posada.



Mithril
El esp?ritu del golem de seda parece haberse apoderado totalmente de nosotras y, durante un buen rato, me olvido totalmente de todo lo ue no sea Dreyel. El callej?n se convierte en el centro del mundo para nosotras hasta que por fin parece que podemos empezar a controlarnos... temporalmente. Por lo menos hasta llegar a la posada y encontrar a Cynan y Aldesa. Al llegar, sin embargo, lo que en contramos no es para nada lo que esper?bamos. El panorama es tan desolador que me quedo blanca y corro escaleras arriba tan r?pido como puedo.

- ?Aldesa! ?Cynan! Que est?n bien. Maldita sea que est?n bien. Por favor que est?n bien.

Publicado por FIONN @ 22:03  | ROL
Comentarios (5)  | Enviar
Comentarios
El golem contrataca podria llamarse XDXDXDXD

En fin los terribles efectos adictivos del golem se revelan....
Publicado por Akodo1
Lunes, 12 de noviembre de 2007 | 0:02
Mmm... Ta bien, ta bien, mucha adicci?n, lujuria y to lo que t? quieras... Pero como la primera parte, ninguna. ?Queremos un true golem revival! xDD
Publicado por Caos_Drakkar
Lunes, 12 de noviembre de 2007 | 0:15
Lo peor es que la segunda generaci?n tiene las hormonas aceleradas y me da que todav?a Caos tendr? lo que ped?a. Mam? miedo Helado
Publicado por Saria
Domingo, 07 de junio de 2009 | 17:17
Si pero luego se pone toda digna y me dice que no le pervierta a los PJs.... aqui esta la prueba de que Caos quiere lo que quiere?????
Publicado por FIONN
Domingo, 07 de junio de 2009 | 18:57
ES MENTIRAAAAA!!! Aun encima que lo hago para que est?s contento! Me parece mal, ?eh? Muy mal, muy mal...
Publicado por Caos
Lunes, 15 de junio de 2009 | 22:59