Martes, 19 de diciembre de 2006
Extracto de una partida de
MASTER en Blanco
DREYEL en Azul
MITHRIL en Rosa

Solo para mayores de 18 a?os


Mientras Bankai ronca como un bendito, muy tranquilo y seguro de que nada est? sucediendo, Dreyel y Mithril os qued?is completa y absolutamente sorprendidas al ver aparecer al extra?o monstruo de los encajes que desde luego peligroso no parece mucho. Pero como suele pasar, las cosas de apariencia m?s inofensiva son a la larga las m?s peligrosas ya que nunca os hab?is enfrentado a algo as?. Del extra?o mont?n de cintas surgen disparadas hacia vosotras lo que dir?ais que son un par de docenas de cuerdas hechas de la m?s fina seda. R?pidamente empu??is vuestras armas tratando de defenderos lanzando cortes a diestro y siniestro pero por m?s que os esforz?is, las cuerdas terminan atrap?ndoos por brazos, piernas y cuello, aunque por incre?ble que parezca el monstruo no os aprieta, de hecho, aunque su agarre es firme lo ?nico que os produce son unas gratas cosquillas. Desde luego nada comparado a lo que os esperabais. Y entonces lanza una segunda oleada de cintas de seda, esta vez decenas de ellas, tal vez incluso un centenar, que se abalanzan sobre vosotras arrancando las armas de las manos y meti?ndose por dentro de vuestra ropa y arranc?ndoosla toda poco a poco mientras que cada vez os envuelve m?s. Pronto, las cintas se tensan arranc?ndoos todo, absolutamente todo lo que llev?is encima y as?, el monstruo os va envolviendo poco a poco mientras os arrastra hacia su interior. En el proceso, que es lento, muy lento, descubr?s que es posible sufrir y sentir placer a la vez, sobre todo cuando cientos de cuerdas de seda os hacen cosquillas en los lugares m?s insospechados, incluso en sitios a los que no cre?ais que nada pudiera llegar. Y as?, entre ronroneos, jadeos y gemidos varios, descubr?s el incre?ble y apasionante mundo del multiorgasmo mientras sois arrastradas de forma inexorable al interior del monstruo. Hombre, podr?ais resistiros pero la pregunta es: vais a resistiros?

Dreyel:
Todav?a estoy mirando a la criatura de seda sin saber qu? hacer cuando lanza su ataque en forma de cintas. La verdad es que da mucha cosa tener que cortarlas, es una forma horrible de malgastar un tejido tan caro y hermoso. Pero al final eso va a ser lo de menos porque parece que no se acaba nunca y por m?s que hemos cortado y desgarrado acabamos apresadas, desarmadas, desnudadas primero y envueltas en fina seda despu?s, acariciadas de arriba abajo y en resumen, sufriendo un ataque de lo m?s placentero. Seguramente con el cansancio del combate contra el gordo cabr?n y su amigo el de las u?as largas me he quedado dormida y estoy teniendo una fantas?a sexual muy intensa, pero la sensaci?n es demasiado real para que esa hip?tesis se sostenga m?s all? de un par de segundos. Es muy desconcertante porque no s? si gritar pidiendo auxilio o si hacerlo para pedir que no se le ocurra parar. Lo que con orgasmos m?ltiples o sin ellos no me hace ni pizca de gracia es que nos est? atrayendo hacia ?l poco a poco as? que haciendo un terrible esfuerzo saco mis u?as e intento rasgar las ataduras.


Mithril:
Miro con asombro a la extra?a pila de seda que se aproxima a nosotros. De alguna forma, me resulta extra?o asociarlo con el cuarto demonio. M?s bien me recuerda a mi armario all? en Punta Gris. O a las pilas de ropa que acababan en el suelo la mitad de los d?as, m?s bien. S?lo que esta pila de ropa lanza repentinamente un mont?n de cintas hacia nosotras y antes de darme cuenta estoy envuelta por ellas, casi incapaz de moverme y... ?Desnuda? ?Pero c?mo...?

Uuuufffff, definitivamente las pilas de ropa de mi dormitorio no hac?a esto, ni de co?a. En menos de nada no puedo contener los gemidos de placer que se mezclan con las carcajadas cuando las cintas rozan zonas peligrosas y me hacen cosquillas. Maldici?n. ?De verdad esto es un demonio? Ya podr?an ser todos as?. Aunque de pronto me doy cuenta de que estoy cansada y perdiendo fuerzas en manos de un ser que empieza a arrastrarme hacia ?l. Intento localizar mis dagas cuando recuerdo que el demonio se ha ocupado concienzudamente de dejarnos sin ropa, as? que me dedico a atacar las cintas con los dientes y, entre mordisco y mordisco, empiezo a gritar.

- ???Bankai!!! ???Despierta!!!


Master:
Mithril y Dreyel, lenta pero inexorablemente sois arrastradas hacia el interior del monstruo entre oleadas de cosquillas y de placer. Mithril, te las apa?as para gritar llamando a Bankai pero ?ste adem?s de ciego parece haberse quedado sordo y no despierta de su sue?o, cosa por otro lado bastante comprensible teniendo en cuenta que ha ido m?s all? del l?mite de cualquier humano. Est?is solas en esto, solas pero por suerte parece que bien acompa?adas porque desde luego no se puede negar que ?ste no sea un buen final para vuestras vidas de aventureras.
Dreyel, haciendo un enorme esfuerzo de voluntad logras desentenderte moment?neamente de las caricias del monstruo y con los ojos anegados en l?grimas por tener que destruir a semejante portento, empiezas a pegar zarpazos a diestro y siniestro. Mithril, igualmente decides que lo ?nico que puedes hacer es ponerte a morder las tiras de seda que caen en tu boca y sufriendo cada mordisco como si te lo dieran a ti empiezas a romper al monstruo. Pero nada de esto os sirve ya que por cada tira de seda que cort?is aparecen otras tres ocupando su lugar y redoblando esfuerzos por lo que pronto os encontr?is con que cuantos m?s mordiscos y zarpazos dais m?s placer recib?s. Y eso a la larga termina derivando en que mord?is y ara??is como locas hasta que finalmente sois arrastradas al interior del monstruo, donde os coloca espalda con espalda para luego proceder a envolveros de nuevo y a renovar sus ataques por todas las partes de vuestros cuerpos. A estas alturas est?is hipersensibles y cualquier roce os provoca un ataque de cosquillas enorme o una cadena casi infinita de orgasmos. Y como cada vez que una se agita, agita a la otra pues la cosa no parece tener fin.
Y as? segu?s durante lo que os parece una eternidad, aunque por otra parte os parece muy poco tiempo, una pena pero os est?is agotando demasiado y posiblemente pronto os qued?is dormidas o dios sabe qu?. Y la verdad es que no os gustar?a, primero porque el monstruo podr?a haceros algo y segundo porque podr?a parar, no sab?is cu?l de las dos opciones ser? peor.
Estando as?, entre ataque y ataque, veis c?mo en alg?n lugar sobre vuestras cabezas, en el interior m?s profundo del monstruo, empieza a o?rse una musiquilla relajante y tranquilizadora mientras que una especie de ovillo de lana, que parece formar el centro mismo del monstruo, empieza a brillar con una tenue luz ros?cea.

Dreyel:
Destrozo con las garras las tiras de seda que van aprision?ndome con gran rapidez, pero cuantas m?s destrozo m?s surgen y se me meten por todas partes hasta que casi sin darme cuenta estoy completamente envuelta en seda, y no de la forma que a m? me habr?a gustado aunque hay que reconocer que esta tampoco est? tan mal. ?No, no, no, est? mal, pero que muy mal!?, pero no importa lo que yo piense porque mi cuerpo reacciona de una forma muy diferente y para qu? vamos a negarlo ya, me estoy muriendo del gusto, literalmente. A?n as? lucho con las pocas fuerzas que consigo reunir entre orgasmo y orgasmo pero es in?til, el mont?n de seda acaba arrastr?ndonos hacia su interior donde acabamos convertidas en un jadeante y gimiente capullo del que s?lo sobresalen dos cabezas. La parte mala de todo esto es que empiezo a sentirme agotada, tenemos que hacer algo antes de que esta cosa nos haga? ?El qu?? Qu? iba a hacer que no nos haya hecho ya? Si hasta nos pone m?sica de fondo!?.
Sobre nuestras cabezas hay una especie de ovillo que emite luz, puede ser que se trate del coraz?n del monstruo?
- Oh, dioses!- lo intento con todas mis fuerzas pero no consigo retener los jadeos y gritos de placer-. Esa cosa?hay que, aaaaaah, aqu? viene otra vez- cualquier movimiento, por leve que sea viene acompa?ado por una oleada de cosquillas y orgasmos-. Las alas! Mith! Oh, s?, s?iiiiiiiii!!! Miiiith! Yo te impulso!!! Aaaaah! Hacia el coraz?n!
Me preparo para soltarme lo suficiente como para poder entrelazar las manos cuando Mithril saque sus alas y las ataduras de seda se desgarren, si mis manos no quedan libres vuelvo a sacar las garras para ayudarme con ellas a cortar la seda que haya quedado sin desgarrar.

Mithril:
Rompo algunas de las cintas con los dientes, pero por un lado no parece que pueda hacerlo lo suficientemente r?pido como para soltarme y por otro... Por otro lado ?qui?n puede contener la concentraci?n mientras le hacen lo que nos est? haciendo esta cosa? Definitivamente, no me importar?a quedarme. S?, s? me importar?a. Aldesa est? ah? fuera en alguna parte y quiero que sea el futuro padre de mis hijos. Aunque no creo que pueda hacer algo como esto.

De pronto, algo empieza a brillar sobre nosotras con una suave luz rosa. Sospecho que debe ser algo importante, pero no creo que sea capaz de alcanzarlo hasta que Dreyel se vuelve como puede hacia m? y me dice algo. Entre sus gemidos y los m?o resulta bastante complicado entenderla, pero al final capto m?s o menos la idea. Hago un esfuerzo por concentrarme y conseguir que mis alas aparezcan y, tomando impulso en las manos de Dreyel me lanzo contra el ovillo de lana que desprende la luz y me lanzo con toda la fuerza que puedo hacia fuera del monstruo.

Master:
Dreyel y Mithril, con grandes esfuerzos y entre convulsas sacudidas os vais girando lentamente hasta terminar una frente a la otra. La verdad es que la comunicaci?n de vuestros planes entre ataques de risa, gemidos, jadeos y ronroneos, es un poco complicada pero al final establec?is un plan de acci?n y lo pon?is en marcha. Mithril, acudiendo a tus reservas de energ?a, invocas las grandes alas de la serpiente que destrozan las ataduras a vuestros lados, Dreyel te ayuda cortando con sus garras mientras sirve de punto de apoyo para que reptes hacia arriba tratando de alcanzar esa especie de ovillo. La ascensi?n es lenta y complicada, m?s si tenemos en cuenta que las tiras de seda intensifican sus atenciones al descubrir el golem lo que pretend?is hacer y el hecho de tener que rozar una contra la otra tampoco ayuda precisamente ya que est?is tan sensibles que cualquier roce os provoca una oleada casi infinita de diversos placeres. Pero al final, y tras unos ag?nicos minutos, Mithril, al borde ya de la extenuaci?n total, alcanzas el ovillo y en el preciso momento en que lo sujetas en tu mano se produce la descarga m?s intensa de placer que jam?s hay?is sentido en vuestras vidas, tan fuerte que toda vuestra conciencia y todo vuestro ser se diluye cortocircuitando la parte racional de vuestro cerebro. A partir de este momento ya no record?is m?s.

Bankai, te despiertas en medio de un ataque de p?nico, ciego, aturdido y medio sordo tienes la sensaci?n de que alguien te llamaba pero por desgracia tu o?do no es muy bueno y no sabes lo que est? sucediendo a tu alrededor, s?lo sabes que est?s s?lo, muy s?lo y que nadie responde a tus llamadas. Tratando de resistirte al p?nico que sientes y a pesar del atroz dolor que sacude tus articulaciones, te arrastras por el pueblo chocando con casas y restos de la batalla buscando a alguno de tus compa?eros. Ante ti se desarrolla una escena que muchos definir?an como incre?ble. Sobre un enorme e informe mont?n de seda, dos de las mujeres m?s incre?blemente atractivas y con m?s morbo de todo Ghenar se restriegan entre ellas y con todo lo que encuentran completamente desnudas y con sus cuerpos brillando a causa del sudor. Parecen pose?das por una especie de lujuria salvaje que las lleva a realizar los m?s incre?bles actos tratando de saciarla. Sabes lo mejor de todo? Que est?s CIEGO! Bwaajajaajaja!



Master:
Dreyel y Mithril parte 2:
Poco a poco vais recobrando la conciencia. Primero empez?is a recordar vuestro nombre y luego algunos detalles como que no sois simples objetos sexuales y cosas por el estilo. Finalmente, parece que os despert?is de un largo sue?o completa y absolutamente agotadas y completa y absolutamente desnudas y cubiertas de sudor. Os encontr?is a vosotras mismas tiradas sobre los restos de lo que fue el golem de seda y que s?lo con verlo os provoca estremecimientos y no de miedo precisamente. Est?is las dos abrazadas y junto a vosotras el ovillo que formaba el coraz?n de la bestia y que parece estar hecho de alguna especie de seda extra?a y casi cristalina, como si alguien hubiera fundido un cristal hasta convertirlo en un hilo y luego le hubiera dado forma de ovillo. Sin embargo, no pod?is permanecer mucho tiempo descansando a pesar de lo incre?blemente agotadas que est?is ya que desde el otro lado del pueblo llegan las voces de Cynan y Aldesa que regresan hablando sobre el r?o y la cantidad de renacuajos que hab?a en ?l. No cre?is que tarden gran cosa en llegar hasta donde est?is.

Mitrhil:
Lentamente despierto de lo que parece haber sido el mejor sue?o er?tico de mi vida. Tanto, que me ersisto a abrir los ojos hasta que me doy cuenta de que debo estar tumbada en el suelo, porque hay un par de piedras que se me est?n clavando en lugares francamente inc?modas y que necesito una manta, porque se est? levantando una brisa fresca muy molesta. Casi parecer?a que me he tumbado a dormi desnuda y al raso.

Perezosamente abro un ojo... y me pongo de pie de un salto al comprobar que, efectivamente, estaba durmiendo al raso y y desnuda. Y Dreyel est? a mi lado. Y tambi?n est? desnuda. Y entonces empiezo a recordar los detalles del sue?o er?tico y me doy cuenta de que cabe la posibilidad de que no haya sido exactamente un sue?o. Al recordarlo y mirar a Dreyel me opngo colorada hasta en lugares que no sab?a que pod?an ruborizarse.

- ?Hemos...? ?T?... y yo...? ?Yo te he...? Quiero decir, ?t? has...? ?T? tambi?n lo recuerdas?- Y de pronto recuerdo algo m?s.- ?Cu?nto crees que tardar?n en volver Cynan y Aldesa?

Y salgo corriendo hacia donde sea que hayamos dejado el equipaje.

Dreyel
- Dioses! Mithril, date prisa! O mejor no, no te la des! Ya no s? ni lo que quiero T_T- cuando parec?a que era imposible rozar el cielo m?s de cerca me encuentro casi estampada en ?l. El golem intensifica sus deliciosos ataques para evitar que podamos salir y ya no puedo ni escuchar la m?sica de fondo por el elevado volumen de nuestros gemidos, jadeos y ronroneos. Lo que no se puede negar es que si morimos habr?n sido las muertes m?s felices de la historia de Ghenar pero seamos sinceras, no me hace mucha gracia que los bardos canten el modo en que Dreyel y Mithril murieron. Y mientras pienso esto mi cuerpo se pone r?gido al recorrerlo de arriba abajo la descarga de placer m?s intensa que jam?s nadie podr?a imaginar siquiera que fuese posible llegar a sentir. La hora me ha llegado.
- Eh? No estoy muerta?- tengo la extra?a sensaci?n de que no me he despertado de la inconsciencia precisamente y cuando miro hacia delante veo a Mithril tan desnuda y sudorosa como yo, lo cual no es extra?o despu?s de lo mucho que nuestros cuerpos han trabajado mientras estaban dentro de ese golem del placer. Lo m?s llamativo es que ambas estamos muy abrazaditas la una a la otra. As? que soltando a Mithril y rasc?ndome la cabeza, confundida pregunto: - Oye, t? y yo no hemos?verdad??- pero intuyo que s?, hemos, y mucho. Y por las preguntas que me hace Mithril la cosa queda en que hemos debido estar sumidas en una especie de trance er?tico bestial que hemos aprovechado tanto que hasta la diosa de la lujuria se ruborizar?a como una doncella.
Estoy agotada pero a?n as?, las voces de Cynan y Aldesa acerc?ndose bastan para recuperar las fuerzas suficientes para recoger el coraz?n del golem, meterlo en mi mochila y que despu?s me ponga a buscar mi ropa como una loca y mientras lo hago intento quitarle hierro al asunto diciendo a Mithril:
- Como me hayas dejado embarazada que sepas que te voy a pedir pensi?n alimenticia.

Master
Mithril y Dreyel, os levant?is a?n temblorosas por lo que os han hecho, por lo que vosotras hab?is hecho y lo peor de todo, por lo bien que os lo hab?is pasado. R?pidamente y entre bromas y miradas al suelo sin atreveros a miraros directamente a la cara empez?is a rebuscar tratando de encontrar vuestra ropa. La cosa no es sencilla ya que ten?is que ir apartando tiras de seda y cada vez que toc?is una sent?s un escalofr?o, m?s o menos igual de intenso que cuando sin querer os roz?is entre vosotras. Pero finalmente recuper?is vuestro equipo de entre debajo del mont?n y aunque un poco dada de s? y algo rasgada por las junturas la ropa parece estar bien. Est?is tardando demasiado tiempo, por suerte los chicos se entretienen con algo cuando los o?s hablar a lo lejos y distingu?s claramente la voz de Aldesa diciendo:
- Pero Bankai, qu? haces?? Deja de darte cabezazos contra la pocilga!- por suerte el ciego los entretiene un rato as? que r?pidamente os vest?s sinti?ndoos aprisionadas al tener que cubrir vuestros a?n sobreexcitados cuerpos y cuando llega el momento de la verdad ninguna de las dos tiene el valor suficiente para destruir el coraz?n del golem, as? que Dreyel terminas meti?ndolo en la mochila para investigarlo m?s adelante ya se sabe?
Justo cuando por fin est?is acabando de disimular aparecen los chicos y se quedan mirando el enorme mont?n de seda mientras Aldesa dice:
- Vaya, de d?nde ha salido todo esto? Es que los demonios planeaban hacerse un vestido gigante?- Cynan os dice:
- No hemos encontrado nada, ni rastro de m?s demonios. Aqu? todo tranquilo no? Aunque os veo un poco agotadas- Aldesa a?ade:
- S?, ha pasado algo? Parece que llev?is toda la tarde corriendo- y es entonces cuando Cynan mir?ndoos con una sonrisilla extra?a en su cara dice:
- Aaaah, ya veo. Hab?is estado haciendo?cositas de chicas eh?- las dos os pon?is coloradas como tomates y vuestras caras se descomponen y Cynan d?ndoos un codazo c?mplice dice:- Contando secretitos eh? E intercambiando cosas?lo digo porque cada una lleva la camisa de la otra- casi suspir?is a la vez de alivio al daros cuenta de que el vidente es m?s invidente que el pobre Bankai?o no.
Despu?s de eso Aldesa dice:
- Bueno, entonces hab?is descubierto algo? Y lo m?s importante, qu? deber?amos hacer ahora? Cre?is que habr? una soluci?n para Bankai en Jae?re?- la verdad es que os cuesta pensar en qu? hacer a continuaci?n entre el agotamiento, el susto y la calentura que a?n llev?is encima os cuesta un poco decidir cu?l ser? el siguiente paso. Pero ellos parecen ignorar todo lo que sucede y esperan vuestra respuesta y la verdad es que ten?is que investigar pronto el funcionamiento de cierto juguetito que ten?is escondido en la mochila de Dreyel.


A lo lejos se oyen las voces de Cynan y Aldesa que vuelven de explorar el arroyo y todo se coniverte en un frenes? de trozos de seda volando por los aires mientras tratamos a toda prisa de encontrar lo que queda de nuestra ropa rezando para que siga estando en un estado razonable.

Mithril
Hay suerte y Bankai se las arregla para retenerlos durante un momento, as? que milagrosamente para cuando llegan estamos las dos vestidas y espero que parezca que razonablemente tranquilas. O bien no disimulamos muy bien o Cynan y Aldesa nos conocen demasiado bien, porque en cuanto ponen un ojo en nosotras se dan cuenta de que ha pasado algo. Eso s?, las conclusiones de Cynan me dejan un tanto descolocada.

- Bueno, la verdad es que en parte es cierto.- Sin disimular el cansancio me dejo caer y me siento en el suelo.- Est?bamos pensando en una... bueno, una velada romantica para esta noche y est?bamos, ya sab?is, comparando vestuario cuando aparec?o otro demonio. Supongo que con el apuro nos confundimos al vestirnos o algo. Pero bueno, el demonio est? muerto y ahora sabemos que todav?a hay uno m?s y a d?nde se dirige. ?Cre?is que Bankai podr? esperar para volver a Ja'ere hasta que acabemos con ?l?


Dreyel
- Pues?tranquilo, lo que se dice tranquilo?no, verdad Mithril?- me pongo m?s roja que un tomate cuando Cynan dice lo de las cositas de chicas, con las prisas Mithril y yo nos hemos confundido de camisa y hemos acabado la una con la de la otra. Y para colmo, entre el cansancio y el apuro se me olvid? cierta faceta de Cynan. ?Lo sabe, lo sabe, lo sabe!!!?, pero como siempre prefiere hacerse el sueco y esta vez no s? c?mo tom?rmelo la verdad-. Ejem, pues no s? si habr? o no soluci?n a lo que le ocurre a Bankai en Jae?re pero es evidente que est? empeorando y el problema es que como ha dicho Mithril todav?a queda acabar con un demonio que por lo visto ha decidido ir de visita a Glein-ap-mon. Seguro que no hab?is encontrado rastro de ?l? Todos necesitamos descansar, ahora mismo no estamos en condiciones para un nuevo enfrentamiento pero de todas formas creo que a?n puedo utilizar algo de magia para ver si hay algo que podamos hacer por Bankai.


Master
Mithril y Dreyel, Aldesa y Cynan os miran entrecerrando los ojos cuando coment?is lo de la velada rom?ntica y entonces, mir?ndose entre ellos, Aldesa dice:
- Claro, nosotros tambi?n est?bamos pensando en algo as?. De hecho, Cynan y yo casi tenemos lista la cena rom?ntica y ahora que lo dec?s tenemos que irnos un momento para asegurarnos de que todo est? bien- evidentemente se marchan a la carrera para intentar quedar bien, convencidos de que su burda y rid?cula mentira ha funcionado.
Una vez que se marchan, Dreyel compruebas el estado de Bankai, no es nada bueno. El hechizo que utilizas sobre ?l te indica que no s?lo est? hecho una porquer?a sino que va a estar empeorando por momentos hasta que finalmente la maldici?n lo consuma del todo y eso ser? a no mucho tardar, y se acelera si utiliza magia.

Dreyel
?S? claro- pienso mientras Aldesa dice que tanto Cynan como ?l hab?an estado pensando tambi?n en una velada rom?ntica-, seguro que s?. Y la prisa que les entra por marcharse de golpe creo que me da la raz?n al creer que una idea como esa ni siquiera se les hab?a pasado por la cabeza.
- Me est?n dando ganas de volverme amn?sica otra vez- comento mosqueada antes de hacer el hechizo sobre Bankai para ver el estado en que se encuentra-. Est? realmente jodido, no creo que aguante si vamos a Glein-ap-mon a buscar a ese demonio. La gravedad de su estado est? directamente ligada al uso de su magia.



Mithril
- No ha colado. No puede haber colado, ?verdad? Quiero ecir, Cynan es vidente, ?no?

Me encojo de hombros antes de seguir a Dreyel y observar c?mo examina a Bankai.

- Bueno, si la magia no puede ayudarle tal vez de momento podamos hacer algo m?s tradicional.- M?ster, si me queda gasto un pp de curaci?n, y si no por lo menos me aseguro de que est? lo m?s c?modo posible para pasar la noche antes de alejarme un poco con Dreyel.

- Dever?amos voler a Ja'ere, pero tal y como est? posiblemente no tengo claro que consiga llegar. ?Crees que podr?amos cubrir toda esa distancia volando? ?Cu?nto nos llevar?a?

MKientras regunto, rebusco en mi mochila buscando algo razonablemente mono y poco arrugado que ponerme. ?ste es el problema de soltar menterias absurdas en momentos desesperados.


Master
Mithril y Dreyel, tras comprobar que efectivamente no podr?is mover a Bankai lo que se dice mucho ni pod?is tampoco permitiros el lujo de ignorar sus terribles heridas empez?is a pensar qu? es lo que hay que hacer. La soluci?n evidente es ir a Jae?re pero hay que salvar tambi?n a Glein-ap-mon del monstruo que ya han tenido lo suyo con Dorian y no necesitan m?s bestias.
Mientras trat?is de decidir qu? hacer, busc?is en vuestros equipajes algo de ropa decente para mantener la charada de la velada rom?ntica. La cosa est? dif?cil ya que todo lo que ten?is est? bastante usado y hecho pur? por las cont?nuas aventuras, choques y dem?s. De hecho, lo m?s arreglado que ten?is ahora mismo lo llev?is puesto y no es nada del otro mundo. Tal vez podr?ais hacer un apa?o ya que ser? por seda, pero no os veis capaces de poneros encima del cuerpo nada de seda ni ahora ni en mucho tiempo. Mientras trat?is de arreglaros como pod?is, vuestra ?nica alegr?a es o?r los desesperados y ag?nicos sonidos que provienen de la posada donde Aldesa y Cynan tratan de improvisar una cena y por lo que o?s y ol?is m?s bien est?n fabricando una nube t?xica capaz de eliminar toda vida de los seis reinos de Natria. Ahora vuestra misi?n es una de las m?s dif?ciles que hab?is tenido en vuestra vida, en pocas horas y sufriendo una extra?a alergia a la seda ten?is que improvisar unos vestidos en un pueblo que lleva ya mucho tiempo arrasado. Una tarrea digna de h?roes cuando no de dioses.
Por si no os lo hab?a dicho, no hay ni hubo nunca nada ni remotamente parecido a una tienda de ropa aqu?.

Mithril
Maldiciendo para mis adentros el marr?n en el que me he metido yo solita vac?o compeltamente mi mochila y rebusco ansiosamente en su interior, pero no parece que haya nada que pueda valerme, as? que finalmente dejo que mi mirada se pose en el mont?n de seda que yace a un lado. Desde luego, la cena va a convertirse en una dura prueba, pero no parece que quede m?s remedio. R?pidamente busco en el mont?n las cintas m?s gruesas que puedo encontrar, coloco una en forma horizontal y le coso varias verticales a modo de falda larga hawaiana (si no tengo aguja e hijo las ato sin m?s con nudos corredizos) Dejo a parte las dos m?s anchas y, despu?s de quitarme la camisa, me paso una por detr?s del cuello, la cruzo sobre el pecho y la ato de nuevo atr?s. Temblando ligeramente, me vuelvo hacia Dreyel.

- ?T? qu? dices? ?Colar?? Dioses, estoy deseando que Aldesa me la quite.



Dreyel
- Despu?s de que hayamos descansado puedo intentar que los conocimientos del t?tem cuervo nos ayuden con el problema de Bankai, pero lo que es ahora no podemos hacer gran cosa m?s que dejarlo descansar. Si encuento algo que detenga moment?neamente el empeoramiento podremos ir a Glein-ap-mon, acabar con el demonio y regresar despu?s a Jae?re para encontrar una cura definitiva.
Acomodo a Bankai en una cama de alguna de las casas cercanas y cuando salgo busco en mi equipo a ver si encuentro algo que no est? tan destrozado y gastado como todo lo dem?s. Mithril opta por confeccionarse un traje con los restos del demonio de seda, yo no veo capaz.
- Colar? No te preocupes, seguro que en lo ?ltimo que va a pensar Aldesa es en lo que llevas puesto encima. Yo creo que voy a ver si encuentro algo de ropa de los antiguos habitantes. Hubo que desalojar esta zona muy r?pidamente, no creo que pudieran llevarse todas sus cosas. Algo medianamente utilizable debe quedar en alguna parte. Despu?s ir? al r?o, te apuntas? He o?do que los ba?os de lodo hacen maravillas. Adem?s, ese par de desastres seguro que tienen para rato con la cena


Master
Dreyel y Mithril, mientras o?s de fondo los delirantes sonidos que salen de la cocina de la taberna y que incluyen expresiones como: ?A?adir un pocillo de harina, pero qu? co?o es un pocillo??? o cosas como: ?Oye Aldesa, antes de meter el pollo en el horno no deber?as quitarle las plumas y matarlo primero??. Mientras todo esto sucede, vosotras decid?s poneros monas lo mejor que pod?is. Dreyel, con algo m?s de cabeza decide evitar el contacto de la seda sobre su piel desnuda ya que a?n est? demasiado reciente y a?n os tiemblan las piernas por las oleadas de placer que a?n coletean y se va a buscar algo de ropa de la gente del pueblo encontrando finalmente un vestido un poco gastado pero que con unos arreglos quedar? hasta bonito y permitir? lucir un poco de escote a nuestra amiga Rushalka.
Cuando regresas donde estaba el mont?n de seda, Dreyel te encuentras con que la inconsciente Mithril se ha quitado la ropa y una vez desnuda ha intentado hacerse un traje at?ndose firmemente tiras de seda sobre su cuerpo. El resultado ha sido que se ha visto pose?da por una locura similar a la que sufristeis hace menos de media hora y que ahora se retuerce entre la seda en una salvaje y obscena org?a de una sola persona. Y lo peor de todo es que Dreyel no sabes si detenerla o lanzarte a la piscina porque entre el espect?culo y la seda que te rodea por todas partes te est?s poniendo otra vez a dos mil por hora.
Bankai, no sabes c?mo has acabado sentado dentro de un recinto de un metro por un metro cerrado por completo en madera y no encuentras la salida por ning?n lado. Esto empieza a ser claustrof?bico y muy preocupante ya que nadie parece o?rte o venir a buscarte.

Dreyel
No es gran cosa lo que encuentro pero la verdad es que tampoco esperaba poder encontrar nada mejor. Adem?s, con un par de retoques puede hasta colar. Lo m?s triste es que este vestido gastado y abandonado aqu? para que el polvo, la humedad y las alima?as se encargaran de ?l con el tiempo es lo m?s decente que he llevado puesto como m?nimo en el ?ltimo medio a?o.
- Mira lo que he encontrado Mith- digo cuando vuelvo fuera-. Mithril???- me la encuentro otra vez envuelta en seda y disfrutando a todo trapo-. Mira que eres viciosilla eh?- bromeo antes de empezar a ver que la cosa empieza a ser grave porque yo tambi?n me estoy poniendo y me estoy poniendo tanto que me cuesta decidirme entre echarle una mano o echarle las dos. Despu?s de unos segundos de dudas creo que lo mejor ser? que me acerque hacia ella para ayudarla antes de que los chicos puedan escuchar los sonidos y decidan salir a investigar lo que est? pasando aqu? fuera.
Cojo una daga de mi equipaje para cortar alguna de las tiras y facilitar el que Mithril quede libre del mal?fico vestido del placer infinito sin da?arlo demasiado que con lo mono que ha quedado no me hace gracia tener que romperlo. Y mientras lo hago le digo:
- Crees que podr?s hacer uno de mi talla para m?s adelante?


Mithril
Con cuidado, termino de ponerme el vestido y contengo la respiraci?n. Bien. De momento parece que todo bien. Puedo resistir por lo menos hasta que terminemos de cenar. Aunque tardan mucho. ?Qu? est?n haciendo con ese pollo? ?Cocinarlo o investigar sus antecedentes geneal?gicos? Al contacto con la seda, una sensaci?n de calor empieza a inundarme de nuevo, se me nubla la vista y no puedo evitar dejar que mis manos empiecen a deslizarse suavemente por mi cuerpo tratando de calmar una necesidad que parece ir a m?s a cada momento.

Me dejo caer al suelo entre estremecimientos que ya no s? si son causados por mis manos o por la seda. ?Por qu? demonios Aldesa no aparece de una vez? No puedo dejar de pensar en sus labios, en sus fant?sticos biceps, en sus muslos, en lo que necesito que haga con sus... Cierro los ojos dej?ndome llevar cada vez m?s lejos. Se me escapa un gemido de frustraci?n y, cuando abro los ojos de nuevo, veo a Dreyel frente a m?.

Parece estar diciendo algo, pero ni la entiendo ni me preocupa lo que diga en este momento. Lo que llena mis pensamientos son montones de im?genes de lo que las dos hicimos hace un rato y de c?mo podr?amos mejorarlo sin demasiado esfuerzo. Tal vez a ella no le apetezca ahora, pero cuando se acerca a desatar parte de mi vestido deslizo una de las tiras de cuello alrededor de su cuello y muerdo suavemente su labio inferior.

- De acuerdo, preciosa, no hay problema. Qu?tame la ropa. Pero s?lo si tambi?n te quitas la tuya.


Master
Mithril y Dreyel, llevadas por una incontrolable lujuria os dej?is arrastrar y guiar por vuestros m?s l?bricos instintos y os dej?is caer en medio del mont?n de seda mientras que entre gemidos os arranc?is la ropa recorriendo vuestros cuerpos con dedicaci?n. Ya no pod?is ni quer?is ocultar vuestros intensos aullidos de placer que finalmente terminan atrayendo a los dos cocineros que se quedan mirando el espect?culo sin comprender nada en absoluto. Os gustar?a parar para explic?rselo pero no sois capaces. Casi no sois capaces ni de pensar y la verdad es que ahora mismo no se os ocurre que la boca pueda servir para decir nada ya que en estos momentos s?lo tiene otro uso mucho m?s placentero. Tras un buen rato, los cocineros deciden comportarse como hombres y por fin se unen a la fiesta con lo que la cosa mejora notablemente. El n?mero de manos, bocas y otros miembros que ahora os prestan atenci?n se multiplican y esto se convierte en una apote?sica org?a de dimensiones nunca vistas anteriormente, al menos por vosotras.
M?s tarde, despu?s de varias horas y cuando empez?is a recobrar un poco la cordura, recordar?is que la cosa se ha ido un poco de madre y que todo el mundo parece haber estado con todo el mundo. Dreyel, que t? sepas, en un momento dado hab?a seis manos encima de tu cuerpo, aparte de las tuyas propias y Mithril, has descubierto que una Rushalka es una compa?era incre?blemente ?til y con una fuerza extraordinaria en la cola.
Os despert?is las dos de nuevo completamente sudadas, desnudas y abrazadas entre el mont?n de seda. Otra vez igual, aunque esta vez hay que a?adir el hecho de que Aldesa y Cynan est?n tirados tambi?n all? dormidos. Los pobres quedaron completamente destrozados y agotados y ahora duermen tirados boca arriba all? entre la seda. Antes de que pod?is empezar a comentar vuestra nueva ca?da en los brazos de la lujuria desenfrenada, empez?is a oir a lo lejos los gritos desesperados de Bankai que parece haberse quedado encerrado dentro de una letrina. Pero ten?is que ir a rescatarlo ya? No hay tiempo ni para un desayunito r?pido? Vuestras propias mentes juegan contra vosotras, ten?is que salir r?pido de esta seda mal?fica que os corrompe.


Mithril
De nuevo me despierto envuelta en una maravillosa sensaci?n de languidez. Si lo de esta tarde fue bueno, esto ha sido... No tngo palabras para explicarlo, pero en todo caso demasiado buenoo como para abrir los ojos y volver a la realidad. Con un ronrroneo de satisfacci?n me doy la vuelta y me acurruco abraz?ndome a Aldesa, creo, aunque despu?s de lo que ha pasado tampoco estoy muy segura. Y entonces, cuando estoy sumida en un c?mulo de recuerdos agradables, oigo gritos. Tardo un momento en darme cuenta de que no somos ninguno de los cuatro, as? que s?lo puede ser Bankai.

En cuanto consigo qe mis piernas respondan de nuevo me siento y trato de recordar d?nde dej? mi ropa. Cosa bastante dif?cil porque parece que estemos en medio de un campo de batalla. Aprimera vista, parece que Bankai tampoco est? donde lo dejamos. Alarmada, sacudo suavemente a Dreyel y Aldesa.

- Chicos. Bankai ha desaparecido. Hay que encontrarlo. Ya.

En cuanto puedo echarme algo de ropa encima me pongo a buscarlo en los alrededores del lugar donde lo dejamos. Cuando lo encontramos, resulta evidente que no podemos permitirnos esperar m?s. Me arrodillo a su lado y, despu?s de examinarlo r?pidamente, me vuelvo hacia los dem?s.

- Hay que llevarlo a Ja'ere ya, pero no estoy segura de c?mo podr?amos hacerlo. Dreyel, ?cu?nto crees que nos llevar?a volando? Bankai, ?crees que podr?as aguantarlo?


:


Dreyel
Entre risitas lujuriosas, ronroneos, jadeos y gemidos ocurre lo que ten?a que ocurrir. El esc?ndalo es tal que Aldesa y Cynan salen a ver qu? ocurre pero tan inmersas estamos en nuestros jueguecitos y toqueteos que ya nada nos importa. De hecho, el que est?n ah? mirando hace que me excite much?simo m?s y nuestras lascivas ganas de jugar se incrementen hasta que los chicos ya no pueden m?s y se nos unen. La org?a est? servida porque para que vamos a andarnos ya con remilgos no? Adem?s, no somos amigos? Y qu? hacen los buenos amigos sino compartir?
Cuando recupero otra vez el control, me despierto otra vez desnuda y abrazadita a una acurrucada y ronroneante Mithril ante lo que no puedo evitar re?r, nunca antes hab?a o?do ronronear a una semielfa. Pero eso s?, tengo la sensaci?n de hab?rmelo pasado como nunca. Es m?s, dentro de mi cabeza hay una traviesa vocecilla que me dice que esto hay que repetirlo o incluso que en su lugar podr?amos hacer un intercambio de parejas. Doy gracias por que los gritos de Bankai interrumpen esa clase de pensamientos porque ya estaba empezando a visualizar formas de despertar a los chicos ah? dormiditos como angelotes entre la seda.
El problema gordo de ir a buscar a Bankai es que hay que vestirse, vale, est? ciego pero tampoco es plan de que note que no vamos vestidas, y para eso hay que recoger nuestras ropas que se confunden entre los jirones de seda que todav?a hay esparcidos por todas partes, con lo que eso supone.
- En fin, todo sea por un compa?ero- comento mientras me pongo a recoger algo con lo que taparme un poco al menos y despu?s a recorrer la zona en busca Bankai.
Cuando lo encontramos, da la impresi?n de haber pasado una noche m?s movida que la nuestra y mira que es dif?cil.
- Antes quiero probar si los esp?ritus pueden ayudarme a encontrar algo que detenga moment?neamente el emporamiento. Si no podemos hacerlo entonces no quedar? m?s opci?n que retroceder hasta Jae?re. Volando no creo que tardemos mucho. Puedes llevar a Aldesa contigo Mith? Yo creo que haciendo un peque?o esfuerzo podr?a con Cynan y Bankai.


Master
Mithril y Dreyel, rescat?is a Bankai de las terribles letrinas de la muerte y lo logr?is adem?s recuperando vuestra ropa que est? un poco dada de s?, como si os la hubierais arrancado bruscamente varias veces. Tras ver el estado del mago y la imposibilidad de poder seguir adelante con ?l decid?s que lo mejor y m?s adecuado es que viaj?is hasta Jae?re para tratar de encontrar una cura a su terrible maldici?n ya que seg?n las averiguaciones que Dreyel realiza a trav?s de su t?tem, a Bankai casi no le quedan ni tiempo ni opciones. La ?nica soluci?n posible pasa por encontrar el ritual de exorcismo adecuado y utilizarlo. As? que mientras prepar?is vuestra marcha hacia Jae?re, en la que Aldesa ir? colgado de Mithril y Cynan y Bankai ir?n sobre Dreyel la mant?cora, los chicos se os acercan y dicen:
- No sabemos qu? es lo que pas? ayer ni a qu? se debi?, pero si alguna vez por la raz?n que sea quer?is repetir que sep?is que estamos dispuestos eh?
Publicado por FIONN @ 21:25  | ROL
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Comentarios
esto ya lo lei en su momento, que descojone me pegu?, es increible, parece que los limites de la perversi?n no existen XD
Publicado por hacha
Martes, 19 de diciembre de 2006 | 23:47
Se sale por todos lados... todas querr?amos un golem as? en casa eh :P XDD
Publicado por Darya
Jueves, 21 de diciembre de 2006 | 22:15
REivindico el golem de seda para Jae?re :P
Publicado por Caryanna
Martes, 13 de febrero de 2007 | 10:01
Joe que risa...

A pesar de conocer esto no lo hab?a leido en todo este tiempo XDDDD
Publicado por Bayushi_Yachi
Domingo, 25 de febrero de 2007 | 1:01
Ese golem debi? subir niveles como un cabr?n aquella noche xDDDD
Publicado por Saria
Jueves, 23 de octubre de 2008 | 15:04
Lo menos cuatro niveles???? si es que.... luego dicen que juntarse con aventureras no es lucrativo, el golem os esta muy agradecido :p
Publicado por FIONN
Jueves, 23 de octubre de 2008 | 16:15
Y donde se ha ido el golem?? se fue y yasta?, da servicios lucrativos gratis
Publicado por Derk
Jueves, 18 de diciembre de 2008 | 3:25
Jajajajajaja al final derrotaron las chicas al golem e iban a destruirlo... pero se lo pensaron mejor y ahora lo tienen guardadito en una caja... mas que nada por que a veces Cynan y Aldesa se van de pesca y eso y las dejan solitas y ya se sabe :p
Publicado por FIONN
Jueves, 18 de diciembre de 2008 | 4:33
Pero cu?nto vicio por diox!!
Publicado por Saria
Domingo, 21 de diciembre de 2008 | 23:38
Como que cuanto vicio???? pero si luego hago una partida y si no hay un golem o dos sueltos se me subleban todas las feminas???? vale que los jugadores son todos unos rancios pero.... encima luego me acusais a mi Rebotado pobre yo Avergonzado
Publicado por FIONN
Martes, 23 de diciembre de 2008 | 0:32